Así lo comentó Guillermo Encina, padre de familia y pescador de profesión con domicilio en el barrio Patono (casa 28) de esta ciudad. Explicó que la situación, en cuenta a ventas, está difícil. “Las autoridades se olvidan de los espineleros. No tenemos subsidios como los malloneros o los ladrilleros”, alertó.
“A veces se vende pescado y a veces no”. “Todos los días estamos desde las 7 hs hasta las 15 para llevar el pan a la casa”, relató Guillermo.
“Nos vamos a pescar todos los días. No tenemos subsidios. Somos espineleros”, comentó este pescador, padre de familia que dignamente se gana la vida para llevar el pan a su hogar.


0 comentarios :
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.