“Temía ser víctima de ese monstruo”

(época) Carla Pipaón, quien junto a sus hijas desapareció de su casa en Goya, publicó una carta en Facebook dando su versión ante el misterio.



FACEBOOK DE LA MUJER PUBLICÓ EL TEXTO Y ESTA FOTO JUNTO A LAS NIÑAS BUSCADAS.

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Hoy se cumplen dos meses desde la desaparición de Carla Romina Pipaón y sus hijas, Julieta y Abril, caso que tiene en vilo a todo el país y se registró en la ciudad de Goya. Ayer, en la cuenta personal de Facebook de la mujer, se publicó una foto que llevó un poco de tranquilidad a la comunidad ya que las mostraba en buen estado junto a su madre. No solo eso, sino que además se difundió una carta en la que la mujer dio sus razones por la que se fue sorpresivamente. En dicho texto, describe a su ex pareja como un monstruo golpeador y abusador del que tuvo que escapar. Cabe destacar que debido a que el material gráfico y el escrito fueron difundidos a través de una red social, no se puede confirmar si realmente fue publicado en persona por Pipaón. Sin embargo, la Justicia tomó en cuenta las publicaciones para informar que están dadas las garantías para que la mujer aparezca. Vale recordar que el 8 de julio el abogado de la Red Infancia Robada, Lucio Tomasella, denunció a los medios que su ex esposa Carla Romina Pipaón se fugó de Goya para eludir una disputa legal por la tenencia de las hijas de ambos, quienes tienen nueve y cuatro años respectivamente. Según los dichos del letrado, la mujer está en pareja con un hombre de apellido Ramírez, quien tendría una causa por pedofilia. Esta versión, como es de esperar, encendió alarma en toda la comunidad aterrada ante la idea de que las nenas desaparecidas puedan estar en compañía de un pervertido. Asimismo Tomasella dijo que la pareja se fue con las menores a otra provincia y que incluso pudieron salir del país. Ante la relevancia del tema, la Justicia ordenó pedidos de captura nacional e internacional

La intención de la medida era que la mujer se presente a declarar ante el caso. Sin embargo, ésta no se hizo presente por lo que la investigación pasó a estar encabezada por el fiscal de Cámara de Goya, Guillermo Barry. Dicha decisión estuvo acompañada de la advertencia a Pipaón de que sino se presentaba le sería vedada la posibilidad de elegir su abogado defensor, por lo que tendría que aceptar el que se le asigne desde el Estado.
Sin embargo, las medidas no tuvieron el efecto buscado puesto que las tres seguían sin dar rastros.
La desesperación de la comunidad se fue acrecentando con el inicio de esta semana, ya que iban a cumplirse dos meses de la desaparición sin tener siquiera certeza del estado de las menores.
El martes, un escrito que llegó al Juzgado de Familia de Goya dio una pista del caso. Ramírez, quien según Tomasella es investigado por pederasta, envió un texto en el que negaba encontrarse con las niñas y que desde hace tiempo estaba separado de Carla Romina Pipaón. Asimismo indicó que no se entregaría por no tener garantías para hacerlo. Fue la primera aparición pública que alguno de los buscados realizó en el caso.


LUCIO TOMASELLA, EN UNA MARCHA EN LA QUE RECLAMABA LA APARICIÓN DE SUS HIJAS.

Ayer el tema dio un giro con la publicación de la carta y la foto. En la imagen se puede ver a Pipaón y a sus niñas sonrientes, sosteniendo un papel que reza “Estamos bien! 6/9/16” (como forma de adjudicar que la foto fue tomada el martes).
Asimismo en la cuenta de la mujer se publicó una extensa carta de varias páginas en la que dio su versión de lo ocurrido.
El argumento que brindó fue que su ex esposo (Tomasella) era violento e incluso abusador y que la Justicia tuvo una actuación lenta ante episodios grotescos que sufrió a manos de este hombre, por lo que decidió fugarse.
“No quería terminar como estadística de femicidio, como esa pobre chica que fue baleada y apuñalada por su ex pareja por esperar que la Justicia haga algo, quien aguarda termina muerta”, sostuvo en el texto. Asimismo indicó que pretendió salvar a sus hijas de ser abusadas por su propio padre.
Critica también todo lo que se dijo sobre ella en todo este lapso de tiempo en que permaneció en una silenciosa ausencia.
“Se hacen eco de la voz de un enfermo mental (está documentado en los juzgados que es esquizofrénico igual que su pobre madre la cual tiene una pensión por ese problema). El señor Lucio Tomasella, con el apoyo incondicional y suicida de la hermana Marta Pelloni (titular de Infancia Robada), me acusa de miles de hechos sin ninguna prueba”. En ese sentido manifestó además que sus hijas se encuentra bien, en un hogar estable y hasta están “escolarizadas”.
Pipaón contó que estuvo casada con Tomasella por 10 años, lapso en el que fue maltratada, golpeada y hasta abusada sexualmente por el hombre, a quien describió como un auténtico monstruo.
La mujer y Tomasella se conocieron en la facultas de Lomas de Zamora (Buenos Aires) cuando cursaban la carrera de Abogacía. En ese marco, Pipaón contó que obtuvo trabajo en la AFIP lo que le permitió desarrollar su profesión y su nivel económico. Sin embargo, Tomasella no habría tenido la misma suerte puesto que nunca consiguió un trabajo estable. La hija mayor de ambos, Abril, nació en 2007 tras lo cual ella compró una casa en Goya. En ese marco Pipaón dijo que era humillada verbalmente, además de que era constantemente hostigada. “Lucio me controlaba el celular y hasta la ropa interior”. También que era Pipaón quien se encargaba sola de los gastos de la casa y el cuidado de Abril.
Así es que el sujeto habría comenzado con episodios violentos, en los que habría violado a Carla Romina. “Se ponía como loco, me insultaba y luego me agarraba del pelo, arrastraba y rompía mi ropa para abusar de mí”. Esto se extendió, según Pipaón, por seis años tras lo cual nació la segunda hija, Julieta. La violencia no cesó tras la llegada de la niña por lo que se separaron en diciembre de 2013. Como no dejaba de hostigarla, la mujer escribió que realizó una exposición policial el 1 de febrero de 2014. El 19 de ese mismo mes hubo un acuerdo de separación presentado ante la Justicia. En marzo, la mujer se casó con Ramírez a quien conocía desde la niñez.
Como la persecución de Tomasella no paró, el matrimonio con la otra persona se rompió en febrero de 2015.
En todo esto vale aclarar que Pipaón admitió que hay una causa abierta en Misiones contra Ramírez. Según la mujer, la ex esposa de este hombre lo denunció falsamente de abusar de la hija de ambos pero que la Justicia no avanzó hacia una imputación. Tomasella habría conseguido el expediente de este caso, de forma parcial e ilegal, y difundió con la intención de manipular a la Justicia para que se rompa el acuerdo de divorcio y quedarse con la tenencia de las hijas, con la intención de cobrar por la pensión. “Él nunca trabajó ni quiso poner un peso por ellas, solo le interesa que le sigan manteniendo como hice por años”.
Pipaón relató también que en el 2015 comenzó a notar que su hija Julieta volvía de la casa de su padre con su ropa interior manchada de un flujo extraño. Luego la menor le habría contado que su papá la manoseaba. En tanto Abril estaba sometida a violencia verbal según lo escrito en Facebook.
Pipaón sostuvo que se ex pareja utilizaba su puesto en Infancia Robada para hacer que los juzgados omitieran las causas que ella iniciaba en su contra.
La titular de la organización, Pelloni, dijo que no niega la versión de la mujer y que llegado el caso le pedirá disculpas y solicitó que se presente en Goya, para evitar que continúen los prejuicios y versiones malintencionadas.
“Es muy bueno saber que las tres están bien”, finalizó.
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