Violencia de género: golpeador condenado a tres años de cárcel


Un su­je­to fue con­de­na­do por agre­dir y ame­na­zar a su ex pa­re­ja, ca­so de vio­len­cia de gé­ne­ro ocu­rri­do en la lo­ca­li­dad de Mon­te Ca­se­ros el año pa­sa­do y cu­ya víc­ti­ma es una mu­jer po­li­cí­a.


El sen­ten­cia­do fue iden­ti­fi­ca­do co­mo Luis Ra­món Sán­chez, quien de­be­rá cum­plir con tres años de pri­sión se­gún el fa­llo efec­tua­do por el Juz­ga­do de Ins­truc­ción y Co­rrec­cio­nal Nº2.
Sán­chez fue en­con­tra­do cul­pa­ble en las dos cau­sas en su con­tra: una por “ten­ta­ti­va de le­sio­nes” y otra por “le­sio­nes le­ves”, am­bas agra­va­das por el vín­cu­lo que exis­te por ha­ber man­te­ni­do una re­la­ción de con­vi­ven­cia en el mar­co de vio­len­cia de gé­ne­ro y ame­na­zas sim­ples.
Se­gún con­sig­na­ron fuen­tes del Su­pe­rior Tri­bu­nal de Jus­ti­cia (STJ) el 16 de fe­bre­ro de 2015, en Mon­te Ca­se­ros, la víc­ti­ma re­a­li­za­ba sus ta­re­as de vi­gi­lan­cia pro­pias de su tra­ba­jo co­mo po­li­cí­a, afue­ra de un lo­cal bai­la­ble, cuan­do Sán­chez se apro­xi­mó, co­men­zó a in­sul­tar­la y has­ta in­ten­tó gol­pe­ar­la en pú­bli­co, co­mo si fue­ra im­pu­ne de sus ac­tos. La agre­sión fí­si­ca no se lle­gó a con­cre­tar de­bi­do a que el com­pa­ñe­ro de la víc­ti­ma in­ter­ce­dió pa­ra evi­tar­lo.
Co­mo ya te­nía una or­den de res­tric­ción que pro­hi­bía acer­car­se a su ex pa­re­ja (con quien com­par­te un hi­jo), Sán­chez co­me­tió un cri­men con su so­la pre­sen­cia.
El se­gun­do he­cho se pro­du­jo el 19 de ma­yo del año pa­sa­do, cuan­do la víc­ti­ma se mo­vi­li­za­ba en au­to en com­pa­ñía de su hi­jo. En un mo­men­to da­do Sán­chez in­ter­cep­ta a am­bos en la vía pú­bli­ca y co­mien­za a in­sul­tar a la mu­jer.
En es­te ca­so sí se pro­du­je­ron agre­sio­nes fí­si­cas: le pro­pi­nó va­rios gol­pes en la cos­ti­lla y en el ros­tro.
Tras ser víc­ti­ma del fe­roz ata­que de su ex pa­re­ja, la mu­jer tu­vo que ser aten­di­da por per­so­nal mé­di­co que de­ter­mi­nó que su­frió con­tu­sión en el tó­rax y el cue­llo, le­sio­nes con­si­de­ra­das co­mo le­ves.
El he­cho de ha­ber vio­la­do la res­tric­ción ju­di­cial fue un agra­van­te en la sen­ten­cia con­tra Sán­chez.
Ca­be des­ta­car que an­te ca­sos de vio­len­cia de gé­ne­ro, la per­so­na pue­de lla­mar al te­lé­fo­no 144 pa­ra re­ci­bir con­ten­ción, in­for­ma­ción y ase­so­ra­mien­to gra­tui­to. El ob­je­ti­vo de la me­di­da es fa­ci­li­tar el ac­ce­so de las víc­ti­mas a la Jus­ti­cia, con el fin de erra­di­car es­te fla­ge­lo que en el pa­ís en su ma­yo­ría afec­ta a mu­je­res, se­gún es­ta­dís­ti­cas.

(época)
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