Personal del Grupo GRIM 4 acusado de una supuesta “fiesta sexual” con dos menores
La Justicia ordenó una profunda investigación hacia efectivos del Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada 4 quienes están siendo investigados por aparentemente mantener relaciones íntimas en la dependencia policial con chicas de 15 y 16 años que estaban “desaparecidas” y en “situación de riesgo”.
Al menos cinco efectivos de la Policía de Corrientes están involucrados en una presunta “fiesta sexual” con jovencitas menores de edad en condiciones de riesgo.
Por el caso, la Justicia ordenó una profunda investigación y como paso preliminar inició una causa en la que ya se produjeron los primeros procedimientos, entre ellos un allanamiento en la dependencia oficial donde habría sucedido el encuentro.
El escándalo salpica a integrantes del Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada 4 (GRIM 4), cuya base de operaciones funciona en el barrio Molina Punta.
Allí, de acuerdo a datos preliminares, dos adolescentes “en situación de vulnerabilidad” mantuvieron encuentros íntimos con “una guardia completa”, la cual estaba en pleno horario de trabajo y cuando en la ciudad había diversos hechos delictivos a solucionar.
Según informaron habrían mantenido relaciones sexuales a lo largo de algunas horas y con cada uno de los cinco policías, sobre quienes la Justicia posó la lupa dada la gravedad del caso.
Las menores, de 15 y 16 años, supuestamente fueron “levantadas” de la vía pública en la zona noreste de la ciudad y llevadas en horas de la noche a la pequeña repartición, en el denominado centro comercial del Molina Punta, a escasos metros del Centro de Atención Primaria de la Salud número 10. Si bien los hechos al parecer ocurrieron hace un par de meses todo salió a la luz hace unos pocos días, cuando las menores fueron indagadas en el marco de un proceso anterior que se tramitaba ante la Justicia de Menores. Ambas estaban en calidad de “desaparecidas” y existía un firme pedido de localización al momento de producirse la presunta “fiesta sexual”.
Desde la institución de seguridad eligieron el camino del hermetismo.
Aparte de firmes directivas de no divulgar los hechos hubo inicio de sumarios administrativos y hasta cambio del jefe de esa unidad como disposiciones meramente burocráticas.
“Resulta ser que la Justicia había emitido pedidos de localización de esas dos menores y quienes tenían el deber de encontrarlas, preservarlas y restituirlas a sus respectivos domicilios aparentemente se aprovecharon de ellas”, manifestó una fuente cercana a la causa.
La semana pasada las autoridades del poder judicial encargadas de investigar el caso ordenaron diversos procedimientos.
Inspecciones en el escenario del suceso, toma de declaraciones y hasta el secuestro preventivo del libro de guardia del GRIM 4 para saber de los movimientos de los policías sospechosos e identificarlos con nombre y apellido.
DIARIO ÉPOCA


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